Declaración de los Lideres Jóvenes del Nuevo Movimiento para Derechos Civiles para Defender Educación Publica y Salvar la Visión de Martin Luther King Para América en Detroit:
Nosotros, los estudiantes de Detroit, no estamos de venta. Merecemos educación de primera clase. No aceptaremos el plan de Rob Bobb de destruir y degradar nuestras escuelas públicas solamente para imponer escuelas privadas y charter, y otros planes anti democráticos y anti públicos.
Estudiantes son la única fuerza que puede derrotar a Rob Bobb y ganar educación igual, integrada y publica para Detroit, los suburbios y otras ciudades enfrentando ataques similares. Tenemos el poder social para que el gobierno federal le dé a DPS el dinero que ha apartado para estudiantes pobres, Latina/os, Afro-Americana/os, blancos, y otras minorías. Sin nuestro liderazgo y nuestras manifestaciones, ambos Bobb y el Alcalde Bing continuaran de usar el crisis económico para privar a Detroit en aceptar la privatización de nuestras escuelas públicas, nuestros servicios públicos y los trabajos de nuestros trabajadores públicos, relegando a nuestra ciudad a un estatus permanente de segunda clase.
Podemos ganar. Podemos salvar a nuestras escuelas, nuestra ciudad, y mantener viva y moviendo adelante la visión para América del Dr. Martin Luther King en Detroit. Tenemos que pararnos en la verdad, ignorar a los pesimistas, y reusar la mentira racista de que la gente Afro-Americana no tiene la voluntad, el poder social o la capacidad de retar y derrotar al nuevo sistema de segregación llamado el Jim Crow. Tenemos que hacer a nuestras escuelas en centros de organización masiva, centros nuevos de poder para la libertad, la igualdad, el orgullo y la dignidad. Tenemos que aumentar el nuevo movimiento integrado y liderado por la juventud.
Si nos dedicamos a aumentando un movimiento en Detroit suficientemente fuerte para derrotar los esfuerzos de desmantelar y degradar la educación pública en nuestra ciudad, nuestro nuevo movimiento inevitablemente invitara a los jóvenes blancos de los suburbios pobres y de la clase media de Detroit, quienes también enfrentan cortos en sus escuelas públicas. Luchando juntos en un movimiento para derechos civiles nuevo e integrado, liderado principalmente por los jóvenes Afro-Americanos y Latinos, la juventud de esta área tendrán que quebrar el legado de prejuicio expresado en intentos de mantener cientos de distritos chicos que son segregados y desiguales. Solamente un solo distrito unido de todo metro Detroit puede tener el poder social y los recursos necesarios para proveer a cada joven de cada raza, pobre y de la clase media con la oportunidad de recibir una educación pública gratis y de primera clase. Realizando la promesa de Brown v. Board of Education de educación igual, de calidad e integrada para cada estudiante de metro Detroit es no solamente atractivo sino necesario bajo las circunstancias para prevenir que las oportunidades para jóvenes blancos, pobres y de la clase media se derrumban y también para derrotar al nuevo Jim Crow.
Los oprimidos y los pobres de América necesitan a líderes nuevos llenos del optimismo, la confianza y la creencia en la capacidad de nuestras comunidades de unirse y ganar, lo que fue necesario para crear el movimiento para derechos civiles del Dr. King. Los estudiantes de Detroit están listos para ser esos líderes y nosotros también levantaremos y cargaremos a América en nuestros hombros macizos.
Nosotros, las hijas y los hijos de los millones de inmigrantes indocumentados quienes son la espina dorsal de la sociedad Americana, merecemos la oportunidad igual de obtener una diploma de un colegio o una universidad. Juramos organizar y luchar para ganar promulgación de Actas de los Sueños Federales y Estatales. Nuestras comunidades y nuestras escuelas tienen que ser seguros para que nosotros podamos vivir y obtener una educación. Demandamos un alto a todas las redadas y deportaciones y organizaremos y lucharemos para hacer a nuestras escuelas, nuestros colegios y nuestras universidades escuelas santuarios localizadas en comunidades santuarios.